
Profesor: Guillermo
Mastrini
Teórico Nº 1 (02/09/04)
Buenas tardes, mi nombre es Guillermo Mastrini
y soy el titular de la materia Políticas y Planificación
de la Comunicación, materia que, de alguna manera, es una pequeña
isla en el plan de estudios de la carrera, en el sentido de que los fenómenos
que vamos a intentar retomar aquí, no constituyen las preocupaciones
mayoritarias de los programas de las demás materias. Nosotros vamos
a trabajar centralmente en el área de Estado y Medios de Comunicación,
es decir, la relación que hay entre el Estado, organizador de los
sistemas de comunicación, los medios de comunicación y,
por supuesto, la sociedad, como tercera instancia fundamental.
Creo que es cada vez más importante comprender cuál es la
dinámica de esta relación, cómo intervienen los distintos
actores (los medios de comunicación tienen un contenido y un interés
político y económico importante). Vamos a intentar analizar
cuál es el marco regulatorio de los medios de comunicación
y cuál es el proceso político que lleva a constituir ese
marco.
Este tema no es menor en la Argentina si por ejemplo recordamos que en
este país la ley de radiodifusión, que regula, con excepción
de la prensa, los principales medios de comunicación del país,
fue sancionada durante la Dictadura Militar, en 1980, y está firmada
por Videla. Es una ley de fuerte contenido autoritario y represivo, que
establece que la lógica que guía el ordenamiento de los
medios de comunicación es la doctrina de la seguridad nacional
(art. 7). Establece que sólo las sociedades comerciales pueden
ser propietarias de medios de comunicación, es decir, tiene que
haber un interés de ganar dinero. Aquellas organizaciones de la
sociedad civil, por ejemplo una cooperativa o una asociación civil,
que no tenga fines de lucro no pueden ser propietarias de medios de comunicación.
Esto excluye desde un club de fútbol a una sociedad de fomento.
Hay una fuerte exclusión y durante de 21 años de gobiernos
elegidos de manera democrática no se ha podido cambiar la ley de
radiodifusión.
Hay dos leyes muy importantes que no pudieron ser cambiadas desde la Dictadura:
la ley de radiodifusión y la ley de entidades financieras, que
regula el funcionamiento de los bancos. Esto nos lleva a hacer muchos
análisis: cuáles son los intereses que hacen que esto no
ocurra, cómo debería ser una ley de radiodifusión
en democracia, qué piensan los distintos partidos políticos,
sectores sociales y económicos acerca de cómo deberían
funcionar los medios de comunicación en democracia. Estas cuestiones
han sido muy poco debatidas. ¿Por qué? No sería muy
arriesgado decir que hay un actor muy importante que no tiene ningún
interés en que esto sea debatido: los propios medios de comunicación.
Ellos hablan mucho sobre los medios de comunicación pero sólo
en términos de contenido: críticas de los programas, análisis
de lo que fluye a través de los medios; pero rehuyen a hablar sobre
la economía y las políticas de medios.
Hoy en día hay tres o cuatro temas de los que discutiremos en la
cursada en los que se pueden producir modificaciones en relación
con el centro de interés de lo que veremos. Nosotros vamos a enmarcarlos
en un pensamiento formalizado, en un marco teórico, pero mientras
vamos desarrollando estos conceptos vamos a estar, necesariamente, dialogando
con una realidad que va a estar discutiendo temas muy vinculados con las
políticas de comunicación. ¿Cuáles son esos
temas?
Probablemente algunos de Uds. sepan que el año pasado la Corte
Suprema declaró la inconstitucionalidad de una parte del art. 45
de la ley de radiodifusión, que es la 22.285. ¿Qué
sucedió?
En términos legales, para ser radiodifusor, uno va al COMFER. El
COMFER cada cierto período llama a concurso de licencias a aquellos
que quieran ser radiodifusores. La mejor propuesta en términos
culturales y educativos gana, y se le otorga una licencia por determinada
cantidad de tiempo. Recuerden que las radios y la televisión funcionan
a través del espacio aéreo, que es de propiedad pública,
es de todos. El subsuelo últimamente fue privatizado, pero en principio
existe la concepción de que, tanto lo que va por arriba como lo
que va por abajo, es del conjunto social. ¿Qué hace el Estado?
Hay muchas maneras de administrarlo. La Argentina decidió que le
otorga el uso de ese espacio por una determinada cantidad de tiempo a
ciertas personas, y para decidir a quién, llama a un concurso.
Los que ganan son los dueños de los medios que ustedes conocen:
Radio Mitre, Continental, etc.
¿Qué ocurrió en Córdoba? Unos señores
de una cooperativa fueron a presentarse a un concurso de este tipo en
Córdoba y el delegado del COMFER (Comité Federal de Radiodifusión),
organismo que controla cómo se administra el espectro, les dijo
que ellos no se podían presentar por ser una cooperativa. La ley
dice que es necesario tener un interés comercial. Ante la negativa,
van a un Juzgado de Primera Instancia y la declaran inconstitucional.
El CONFER apela, va a un Juzgado de Segunda Instancia, que le da la razón
y dice que es inconstitucional. El CONFER apela, va a la Corte Suprema
de Justicia de la Nación, la declara inconstitucional, dice que
no puede haber exclusión de ningún tipo en relación
con quienes pueden ser propietarios de los medios de comunicación.
No hay ninguna razón por la cual los que no tengan fines de lucro
no puedan ser propietarios.
Ustedes podrían pensar que el tema está resuelto pero no,
porque la Corte Suprema de Justicia de la Nación lo que hace es
resolver sobre ese caso. Entonces, esa radio de Córdoba tiene que
permitir que estas personas se presenten a concurso en esa radio y en
esa ciudad. Cualquiera pensaría que si se sienta jurisprudencia,
cualquier radio debería hacer lo mismo. Es cierto, pero hay que
judicializar el tema. ¿Cómo se solucionaría definitivamente
el asunto? Cuando el Congreso de la Nación sancione una ley que
modifique por lo menos ese artículo de la ley de radiodifusión
sino, la ley sigue vigente. No es potestad del Poder Judicial cambiar
las leyes. Este es uno de los temas que se está discutiendo en
el Congreso actualmente. Fíjense que es una vergüenza, desde
mi perspectiva, que una ley de esta importancia sea una ley de la dictadura.
Una segunda vergüenza es que la Corte la declaró inconstitucional
y aún sigue vigente. Este es uno de los temas que discutiremos
este cuatrimestre. Hay mucha picardía alrededor del asunto, por
ejemplo, en proyectos concretos que se están discutiendo en estos
momentos (alguno dice que si nadie puede ser excluido, las asociaciones
sin fines de lucro podrán ser propietarias siempre que no haya
un prestador comercial en la misma zona de cobertura. Esto implica que
cualquiera de nosotros podría ser radiodifusor en aquellas zonas
donde no hay radiodifusores comerciales, es decir, en pequeñísimos
poblados que no les interesan, porque no hay mercado publicitario para
financiar la radiodifusión. Y esto pasa en democracia, ya no está
pasando en la dictadura).
Ese es uno de los temas. El otro tema que se va a discutir a lo largo
de este cuatrimestre es el de los medios públicos. Este es el tema
que ha tenido más porosidad social y ha fluido más a través
de los medios de comunicación. Es fácil criticar a canal
siete y muchos lo han tomado como un deporte. Ahí hay una discusión
muy importante con relación a los temas que vamos a ver en esta
materia: la relación entre público y estatal. En la Argentina
se ha confundido durante mucho tiempo estas instancias que son distintas:
lo público, lo estatal y lo gubernamental. Estoy seguro de que
la mayoría de ustedes no estaría en desacuerdo si yo afirmo
que la imagen de canal siete y la de un canal vinculado con el gobierno,
independientemente del tipo de gobierno que haya estado en el poder: militar,
democrático, radical, peronista. Yo me niego a hablar de medios
públicos, prefiero hablar de medios del estado o gubernamentales,
no porque no crea que deban existir los medios públicos sino porque
me parece que éstos que tenemos en Argentina, lamentablemente,
están más en la esfera de lo estatal por la propiedad y
de lo gubernamental por el uso, es decir, por las características
de su contenido.
Las criticas a canal siete y radio nacional son muy comunes en los medios,
y de nuevo acá puede haber mucha picardía. Por ejemplo hay
muchos que dicen que tiene que existir canal siete pero no tiene que pasar
publicidad o tiene que ser un canal educativo. Esto quiere decir (y generalmente
lo dicen los medios comerciales): "tiene que existir canal siete
pero que no me moleste, que no compita con mis programas ni me saque publicidad".
Hay una posibilidad de que se discuta una ley para los medios públicos.
Yo particularmente no creo que esté bien, opino que tiene que existir
una ley de radiodifusión general, en todo caso con un capítulo
acerca de los medios públicos. Atrás de toda esta discusión
se manejan muchos intereses y existe demasiada picardía.
El 1999 el Congreso aprobó por unanimidad una ley de medios públicos
que se llamó RTA (Radio y Televisión Argentinas), que ponía
el manejo de canal siete y radio nacional bajo la órbita del Parlamento.
Se lo sacaba del criterio presidencial y se lo ponía supuestamente
bajo una órbita más abierta, porque en el Parlamento hay
una representación más plural que en el gobierno. ¿Alguno
sabe cuándo fue votada esa ley? En noviembre de 1999, después
de las elecciones y antes de que asumiera De la Rúa; fue en el
ínterin entre la pérdida de las elecciones de los peronistas
y la suba al gobierno de la Alianza. Después de diez años
de controlar los medios públicos, el peronismo antes de irse del
gobierno trasladó el control de los medios al Parlamento donde
estaba el P. J. Luego, una de las primeras medidas de De la Rúa
fue vetar la ley (aunque había sido votada por unanimidad, es decir,
la Alianza incluida)
La tercera cuestión que se va a discutir es si hay o no una nueva
ley de radiodifusión, si definitivamente se va a cambiar en su
conjunto y no solamente por capítulos. Mi opinión personal
es que esto no va a ocurrir. Y si no se cambia este año no se va
a hacer en los próximos tres años. Esto es una cuenta muy
fácil: el año que viene hay elecciones, el tema medios de
comunicación no se discute en año electoral, las campañas
políticas se resuelven cada vez más a través de los
medios de comunicación y no es cuestión de enojarse con
ellos; el tercer año es un año en el que generalmente se
está pensando quien va a suceder; el cuarto es electoral.
Alumno: ¿Se van a renovar las licencias de los canales de televisión?
Profesor: Bueno, ese es otro tema que va a ser interesante para discutir
y pensar. Los canales 11 y 13 se privatizaron en 1989. Antes eran estatales.
Menem asumió en junio y en diciembre de 1989 se adjudicaron los
canales. Se llamó a concurso y ganó el Grupo Clarín
para canal 13 y un Grupo encabezado por Editorial Atlántida para
canal 11. Se les da una licencia por quince años con la posibilidad
de renovarse por otros diez. Es decir, en diciembre de 2004 hay que decidir
si el Estado va a prorrogar las licencias o no, y llamar a un nuevo concurso.
Alumno: ¿Canal 11 no es más de Editorial Atlántida?
Profesor: No, ahora es de Telefónica.
Alumno: ¿Se pueden vender las licencias entre ellos?
Profesor: Ya lo vamos a ver eso. Se pueden vender en ciertos períodos
de tiempo, no en cualquier momento (por ejemplo no se puede ganar el concurso
y vender la licencia enseguida); no es un bien transable como una mesa.
Tiene que pasar cierto período de tiempo y antes de poder venderla
hay que pedir autorización al COMFER, quien verifica que el que
compra tenga las mismas características del que vende.
Estaba en el tema de si se les renuevan o no las licencias a estos canales.
Insisto en que las licencias son de propiedad política pública.
Lógicamente el proceso de adjudicación es complejo, pero
fíjense que ni siquiera conocemos cuáles son las propuestas.
Para que se den una idea, el que gana la licitación de un canal
de televisión no es el que ofrece más dinero sino el que
hace una mejor propuesta cultural y educativa. Aunque debe demostrar que
tiene capacidad económica para desarrollar el canal, pero no gana
por eso. Esto es lo que dice la ley por lo menos. Es interesante cómo,
tras la crisis de 2001, se renovaron electoralmente los mecanismos de
representación. Yo digo que, dado que las licencias de comunicación
son de propiedad pública y se renuevan cada 15 años, lo
menos que habría que hacer es conocer cuál fue la propuesta
que hubo hace 15 años para ver si tuvo algún tipo de aplicación.
Si para darle el voto a un diputado uno evalúa su actuación
en los últimos cuatro años, para renovar una licencia habría
que ver si se cumplieron las propuestas.
Posiblemente hayan escuchado declaraciones del interventor del COMFER
diciendo que va a haber una renovación automática, como
si fuera algo de sentido común. Es cierto que todas las licencias
se han renovado, pero no hay nada que diga que tenga que ser así.
Habrán escuchado que dije "interventor" del COMFER. Esto
implica que hay una intervención del Gobierno. ¿Cuándo
se interviene una provincia? Cuando se produce una situación anómala
o de extrema gravedad. En el caso de los organismos autárquicos
(que dependen del Poder Ejecutivo pero tienen autonomía) hay un
interventor. El COMFER está intervenido desde el 10 de diciembre
de 1983, porque la ley, que es de 1980, dice que el Directorio del COMFER
tiene que estar formado por un miembro de cada una de las Fuerzas Armadas.
Es decir, o se cumple la ley y hay un miembro de cada una de las Fuerzas
Armadas o se lo interviene. Es mucho más lógico y deseable
cambiar la ley que intervenir el COMFER.
Este es el contexto político y comunicacional
de algunos temas importantes que van a acompañar el desarrollo
de la cursada. La materia está organizada en teóricos y
prácticos. Son cuatro módulos. El programa saldrá
en segundo.
En el primer módulo vamos a hacer un repaso elemental y rápido
de Teoría del Estado. Observamos que no hay mucha formación
acerca de esto en la carrera, por lo que intentaremos, en dos o tres clases,
dar una base conceptual mínima para que después se pueda
relacionar modelos de Estado con modelos de política de planificación.
Vamos a empezar a ver lo que es la constitución del Estado moderno
y las principales corrientes que han dado sentido al Estado capitalista
y socialista, y dentro del primero, el liberalismo, el concepto de Estado
de Bienestar y el neoliberalismo. Según cada modelo de Estado existen
lógicas comunicacionales en relación. Por ejemplo, el Estado
neoliberal vinculado con las privatizaciones, desprendiéndose de
activos, intenta no ser tan propietario a diferencia del Estado de Bienestar.
En el segundo módulo intentaremos desarrollar los conceptos básicos
de la materia, que no son muy complicados: qué es un servicio público
de radiodifusión, cómo se organizan los sistemas de comunicación,
cuáles son los sistemas de acceso y participación, cómo
participa la gente en los procesos comunicacionales, qué es recibir
medios de comunicación, cómo organizar las políticas,
cómo analizar una ley de radiodifusión. No es complejo pero
es necesario entender esto para luego analizar los casos particulares,
por ejemplo las políticas de comunicación en Argentina.
Lo que nos va a preocupar centralmente es cómo democratizar la
comunicación. Hay una lucha política por el acceso a los
recursos comunicacionales, puesto que son escasos: hay más potenciales
emisores que medios de comunicación o de difusión. La ley
dice quien puede y quien no porque el recurso es finito, el espectro radioeléctrico
tiene una capacidad expresada en el dial. Uno la puede administrar técnicamente
bajando la potencia de cada emisora, de manera que entrarían más
emisoras, pero tengo una capacidad. Ustedes vieron que cuando van pasando
el dial de una radio hay veces en que no hay nada. ¿Por qué?
Porque si hay una emisora de mucha potencia cerca, la otra de menor no
se escucharía.
Para nosotros es importante considerar cómo hay un manejo democrático
de ese recurso que es finito, es decir, garantizar la mayor participación
posible en el acceso a los medios de comunicación. Eso se hace
a través de políticas de comunicación democráticas.
En el módulo tres vamos a intentar considerar cuáles son
los problemas o áreas problemáticas que se presentan para
la definición de políticas de comunicación a partir
de las transformaciones que han ocurrido en los últimos 20 años.
Podemos decir que el sistema de medios en general fue bastante estático,
en el sentido de que las políticas de comunicación, que
se definieron aproximadamente en la década del '20 para la radio,
más o menos perduraron hasta la década del '80. El mercado
de medios y la televisión lo que hicieron fue asumir el marco regulatorio
que venía de la radio. Desde el '80 en adelante se verifican importantes
cambios a partir de un desarrollo tecnológico que ha hecho posible
la oferta de medios de comunicación. En la década del '70
era absolutamente pobre en comparación a la de hoy: había
uno o dos canales en la mayoría de las ciudades, una o dos radios
y nada más.
A partir de esos cambios que se dan desde la década del '80 vamos
a hacer hincapié en algunos ejes:
-la importancia de lo económico: si hasta los '80 uno podía
considerar que los medios de comunicación eran aparatos ideológicos,
a partir del '80 lo económico empieza a tener importancia. Esto
se observa en las mega-fusiones: por ejemplo AOL y Warner, la mayor fusión
hasta ahora en el mundo, que implicó si mal no recuerdo U$$ 525.000
millones.
-el fenómeno de la convergencia: supone la eliminación de
barreras o diferencias históricas entre distintos medios de comunicación,
centralmente entre dos grandes áreas: la comunicación audiovisual
y las telecomunicaciones. Por ejemplo: "vea la televisión
por el celular". Hoy en día en la Argentina esto es una cuestión
mucho más marketinera que de consumo efectivo, pero están
diciendo que esto es posible. Lo mismo sucede con escuchar radio por Internet.
Así se cruza la lógica de medios de comunicación
tradicional con la de las telecomunicaciones, cuando históricamente
han sido muy distintas.
-Concentración de la propiedad: cada vez menos personas son dueñas
de más medios de comunicación. En Argentina existen dos
o tres grandes grupos: Grupo Clarín, Grupo Telefónica (hoy
tiene Canal 11, Radio Continental y ocho canales del interior del país,
y hay versiones fuertes de que vendió cinco canales del interior
y Radio Continental al Grupo Prisa, el que edita el diario El País
de España).
En el cuarto módulo vamos a ver la historia de la radiodifusión
y las políticas de comunicación aplicadas a la Argentina.
Yo voy a oscilar siempre entre los conceptos de medios de comunicación
y radiodifusión. Generalmente me voy a estar refiriendo a la radiodifusión
porque es aquella en la que el Estado interviene constantemente. No interviene
tanto en los medios de comunicación gráficos, porque no
hace falta. Se supone que todos podríamos editar un periódico,
pero no todos podemos tener una radio ni un canal de televisión,
porque técnicamente no es posible, ya que el recurso del espectro
radioeléctrico es finito, por lo tanto, es administrado por el
Estado.
Tenemos el Estado como ente abstracto; el Presidente, que puede sancionar
decretos; el Congreso de la Nación, que sanciona leyes de radiodifusión;
y organismos menores como el COMFER -más político- y la
CNC (Comisión Nacional de Comunicación) -más técnica-.
Son organismos del Estado que deciden cuestiones diariamente.
Alumno: ¿Cómo puede ser que cada vez que termina un lapso
presidencial salgan cantidad de decretos de necesidad y urgencia otorgando
licencias para radiodifusión?
Profesor: Yo, que soy mal pensado, supondría que es porque se lo
dejar a gente conocida. Creo que eso lleva a una discusión mayor
acerca del poder de los medios de comunicación. Yo pienso que en
la Argentina todos creen que quien controla los medios de comunicación
controla la opinión pública. Y creo que esto lo relativizamos
bastante en esta facultad. Por ejemplo en Venezuela la gran mayoría
de los medios de comunicación son fervorosamente anti-chavistas,
por lo que, siguiendo esa lógica, uno supondría que Chávez
habría sacado el 2% de los votos. En la Argentina, cuando Perón
vuelve en 1963 y se discute qué hacer con los medios de comunicación,
algunos le proponen estatizarlos todos. Perón relativiza el tema
y dice que en el '45 tenían todos los medios de comunicación
en contra y ganaron las elecciones. Luego, durante diez años de
peronismo, acopió todos los medios. Pero en 1955, con todos los
medios a favor, fueron derrocados.
Esto no quiere decir que los medios de comunicación no importen,
es cierto que favorecen determinados temas y hay cuestiones que se discuten
más que otras en la agenda pública. Pero esto no determina
plenamente el pensamiento de la sociedad. Hay una sobreestimación
del poder de los medios de comunicación por parte de los políticos.
Esto ha llevado a que no tengamos ley de radiodifusión en la democracia
y que suceda que un gobierno se va y deja a la propiedad de varios medios
a sus amigos, deja un control de la agenda.
Alumno: Me parece que los medios de comunicación son responsables
de esta sensación de inseguridad que vivimos, y que es mayor que
la inseguridad en sí.
Profesor: Es muy difícil medir eso concretamente. Yo creo que hay
un problema serio de inseguridad en el Gran Buenos Aires y que es percibido
como un fenómeno nacional. Yo no digo que los medios de comunicación
determinen pero sí que hay un interés en que ese tema esté
presente. Esto tiene que ver con una política de comunicación.
De la manera en que está organizada la radiodifusión en
la Argentina, si bien no hay cadenas de televisión, los canales
del resto del país retransmiten lo que se produce en Buenos Aires.
A veces pensamos que la sobreoferta que hay acá existe en todo
el país, pero no es así. Hay una provincia que no tiene
ni un solo canal de televisión abierta, Catamarca, donde se puede
ver televisión pagando el cable. Sólo Rosario, Córdoba,
Mar del Plata y Bahía Blanca tienen más de dos canales.
El resto, sólo uno.
Dicho esto voy a las aclaraciones formales.
A lo largo del cuatrimestre tendrán un parcial y un trabajo práctico.
Quien apruebe ambos dará el final obligatorio, porque pensamos
que es una buena manera de cerrar la materia y estudiarla en su conjunto.
Lo que se ve en teóricos no se ve en prácticos y los mismos
son optativos. Yo promuevo que todos vengan, pero no es obligatoria la
asistencia. Aquellos que decidan venir, les pido que estén en silencio.
Yo no utilizo micrófono para dar las clases porque me parece que
ata mucho al profesor, pero sí hago mucho esfuerzo para hablar.
Pueden hacer preguntas y participar, me gusta que sea una clase dialogada,
pero pido silencio. No aceptamos cambios de comisión porque al
final se terminan perjudicando los alumnos, ya que es muy difícil
hacer después lo que nosotros llamamos el "clearing"
de cambio de comisión y muchas veces ocurren errores de gente a
quien se le pierde la nota. Lo pueden tramitar si la facultad lo admite,
pero lo que no hacemos más es permitir que un alumno esté
anotado en una comisión y curse en otra.
Alumno: ¿las consignas del trabajo práctico están
explicadas en algún lado?
Profesor: Sí, lo van a hacer en los prácticos, van a tener
una guía, y el objetivo del mismo es tener un acercamiento a dos
regulaciones en materia de comunicación: una ley de medios de Venezuela
y una de Gran Bretaña. Y van a ver ahí modelos de políticas
de comunicación, pero trabajando desde la ley, y no desde el análisis.
Si no me equivoco los documentos de ese trabajo práctico ya están
en la web. Nosotros trabajamos mucho con la página web de la facultad.
Seguramente los docentes de prácticos les van a pedir que dejen
sus correos electrónicos para enviarles un boletín con información
sobre políticas de comunicación. Esto surgió inicialmente
porque mucha gente cursaba la materia y se tomaba un tiempo para dar el
final. Nosotros no exigíamos estar al día con los últimos
conocimientos en la materia, pero nos parecía que en una materia
como ésta, que se maneja con muchos temas de coyuntura, es necesario
que el alumno esté más o menos al día. Y para que
no haya problemas en conseguir la información, la mandamos nosotros
por correo. Hacemos una gran base de datos de correos electrónicos
y cada tres meses enviamos un resumen de noticias de políticas
de comunicación. Por supuesto que no es obligatorio, el que no
quiere dar el e-mail no lo hace, pero es una forma de estar actualizado.
Alumno: ¿El programa es el mismo que el año pasado?
Profesor: Cambió un solo texto del módulo tres. Como estuvimos
discutiendo esto hasta último momento el programa aparecerá
en el módulo dos.
Vamos a hacer una muy breve introducción
del tema del Estado. Lo primero que tenemos que pensar es el contexto
en que se organizan los sistemas y medios de comunicación. Hoy
nosotros vivimos en un sistema democrático, más allá
de las características ideológicas que cada uno le quiera
otorgar, es un sistema representativo, que regula la vida política
moderna. Hay un ente abstracto organizador de esa vida política
en general que es el Estado.
Este Estado surgió después de muchos años. No es
natural a la humanidad, es una construcción social, luego de muchos
procesos diversos y divergentes en relación con cómo ordenar
la vida política de la humanidad. Hoy, mayoritariamente a nivel
mundial, es aceptado un sistema de elección de los gobernantes
a través de algún tipo de sufragio.
Debemos ir a la historia para ver cómo fue evolucionando este proceso.
¿Cuándo fue que surgió algún tipo de idea
vinculada a una elección democrática?
Alumno: En la Revolución Francesa
Profesor: ¿Y bastante antes en el tiempo?
Alumno: En Atenas
Profesor: Claro. Nos estamos refiriendo a la versión de la polis
griega. Lo que nos interesa destacar es que empiezan a haber asuntos comunes
que exceden la situación individual o de negocio, la relación
bipersonal. Hay una cuestión que después va a ser consagrada
en la República Romana: la dimensión pública de los
asuntos de la vida cotidiana y la organización social. Esos asuntos,
que exceden el interés de satisfacción de las necesidades
individuales, van a empezar a constituir organizaciones destinadas a regular
su funcionamiento y la resolución de los problemas de interés
común.
¿Cuáles son los conceptos importantes que se consolidan
acá? El concepto de ciudadano: aquel que tiene derechos y obligaciones
en relación con la resolución de problemas comunes. El problema
de la polis griega era que había muy pocos ciudadanos sobre una
masa de habitantes compuesta en su gran mayoría por esclavos. Pero
no interesa la exclusión, porque en definitiva, esto se mantiene
hasta nuestro días. ¿Por qué puedo decir eso? ¿A
partir de cuándo se puede hablar de una ciudadanía plena
en la Argentina? A partir del voto femenino que se consagra en la Constitución
peronista de 1949, que se aplica por primera vez en la elección
de 1951 si no me equivoco. En algunos países europeos el voto femenino
se dio a fines del siglo XIX, es decir, hace cinco minutos con relación
a toda la historia de la humanidad.
Insisto, el ciudadano participa en la resolución de los problemas
comunes y, por lo tanto, tiene derechos y obligaciones. ¿Qué
era lo que no había en la democracia ateniense, justamente porque
no era necesario? Una burocracia estatal. La dimensión de los problemas
era mucho menor a la de hoy. Conforme la complejidad de la sociedad es
mayor, se van creando aparatos del Estado destinados a resolver específicamente
distintos niveles de problemas. Esto se consagra en la estructura piramidal
del Estado: ministerios, secretarías, etc., destinado cada uno
a distintos niveles de especificidad en la resolución de problemas
comunes. Antes era mucho menos cantidad de gente y además, mucho
más diseminada entre el campo y la ciudad.
Nos interesa la dimensión de ciudadanía y participación.
Este concepto se traslada y perfecciona en la República Romana
donde se consagra el principio: República viene de cosa pública.
Acá se consagran mejores formas de representación. Tal vez
la primera diferencia que hay entre Atenas y Roma es que en la primera,
supuestamente, todos los ciudadanos participan de la resolución
de todos los problemas en el "ágora", no hay una mediación
ni una delegación de la representación que sí aparece
en algunas instancias de la República Romana, donde hay ciudadanos
especializados en la resolución de los problemas comunes. Este
modelo va a ser retomado en la democracia liberal. La Constitución
Argentina dice que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través
de sus representantes.
A partir de ahí la Iglesia va a desplazar a estos incipientes Estados.
Va a ser muy importante porque la legitimidad del poder residía
en Dios, independientemente de quien fuera su representante en la tierra.
Hay casos en que el poder lo ejerce un monarca y otros, un representante
eclesiástico. Va a ser con las Repúblicas del Renacimiento
Italiano cuando empiece a haber una presión por secularizar el
poder, por hacer que el poder no esté más en Dios sino en
el pueblo. Van a existir muchos años de lucha política para
secularizar el poder. Esto tiene una dimensión política
y también económica: la necesidad de la burguesía
de auto-administrarse sin el peso de otras estructuras. La producción
primaria típica de la Edad Media, la extracción de la tierra,
no era acorde a las necesidades de desarrollo de la burguesía y
del capital. Es un proceso de unos 400-500 años donde va reapareciendo
de a poco la idea del ciudadano como centro de decisión de los
asuntos públicos.
Acá hay dos niveles de disputa: el primero es entre el poder de
Dios y el poder secular; el segundo es, una vez que se consagra la secularización
del poder, el ciudadano y los mecanismos de representación. El
primer nivel de discusión es que ya no decide el delegado de Dios
en la tierra sino los ciudadanos; el segundo es hasta donde se incluye
la ciudadanía, quienes son los ciudadanos, y cómo se organiza
esa capacidad de decisión.
Fíjense que cuando el poder emanaba de Dios lo ejercía su
representante en la tierra, ya fuera el rey, el Papa, etc. Había
diversas formas. Si Dios no es más la fuente del poder, ¿dónde
reside el poder? Es a partir de ahí que se empieza a pensar en
una estructura impersonal y abstracta del poder. No puede ser una persona
porque no es representante de nadie, o en todo caso es representante de
un conjunto, de un colectivo, de los ciudadanos. El Estado es la consagración
de eso. No se trata de un proceso lineal sino de continuas luchas en las
cuales hay avances y retrocesos.
El Estado va a ser aquel que tiene el poder coercitivo, es decir, la legitimidad
del uso de la fuerza, pero esa legitimidad va a ser otorgada a cambio
de la protección a los ciudadanos. Era lo mismo que hacía
el señor feudal: recibía el impuesto a cambio de protección.
Pero esa estructura era personal. El poder del señor feudal llegaba
hasta donde efectivamente tenía capacidad de defender a sus vasallos.
Esa estructura va a ser transferida paulatinamente a estructuras impersonales.
No es el señor el que tiene el monopolio de la fuerza sino el Estado,
a cambio de la protección.
Los feudos no tenían esa idea de frontera fija como va a tener
el Estado, y poseían un ejército ocasional (por ejemplo
los cruzados) que ante determinado problema se juntaba para luchar. Con
el Estado moderno aparece el ejército permanente y profesional.
Así se van transformando las distintas estructuras que van acompañando
una estructura económica de tipo primario que va pasando a ser
una estructura de tipo industrial. Esta sociedad implicó también
una fuerte migración del campo a la ciudad. Esto es una hiper simplificación
pero es para que entiendan la lógica de lo que quiero exponer.
Esa migración implica, a su vez, mayores niveles de complejidad
en la administración de las ciudades, porque es cada vez más
numerosa la cantidad de gente que vive junta, por lo que es cada vez más
compleja la administración, al punto de que se empiezan a generar
niveles de administración dentro del propio aparato del Estado.
En definitiva, en este proceso se llega a un modelo de representación,
agentes especializados en la resolución de asuntos públicos,
que va a tener dos niveles separados: uno de tipo electivo, los políticos;
y otro no electivo, la burocracia estatal (aquel cuerpo del Estado especializado
en la resolución de problemas comunes). Hoy hay toda una teoría
acerca de la burocracia que es que el nivel de demanda es siempre mayor
que la capacidad reproductiva del Estado de las demandas de la sociedad.
Por lo tanto, ese gran aparato de agentes especializados, se vuelve ineficiente.
Pero no porque sean intrínsecamente ineficientes. Un ejemplo claro
de esto es la Universidad. Por supuesto que van a existir muchos que digan
que con menos gente, la Universidad tendría un grado de eficiencia
mayor.
Como veo que ya hay mucho movimiento de carpetas y ganas de irse, vamos
a continuar con el tema el jueves que viene.
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