Breve reseña del Trabajo Social en Argentina

 

                                                            

  María Felicitas Elias

                                                       Buenos Aires, 16/8/85 [1]

 

ROL DEL TRABAJADOR SOCIAL

           

Considerando al rol, contextuado y mediatizado por las varia­bles que emanan del marco ideológico dominante, también por las políticas institucionales, sean de promoción social, asistencia, seguridad social - ya que las instituciones donde se inserta el TS., desarrollan políticas definidas por ellas y desde el Estado.

La referencia al Estado, significa la instancia de reproduc­ción de relaciones sociales, a partir del marco definido por una ideología, que es siempre la ideología de la clase dominante.

Todo ello, en permanente vinculación e interacción, con la ideología del Trabajador Social, constituyen la piedra basal a partir de la cual, se construirá la tarea.

A partir de la experiencia profesional, desarrollada en el Servicio Paz y Justicia - desde el equipo de Salud que integrara entre los años 1982 y 1984 - encuadrada, (a diferencia de las políticas sociales estatales), en un Organismo de Derechos Huma­nos, pude esta­blecer una lucha reivindicativa desde la utopía de una sociedad superando las dominaciones - que plantea como plata­forma la vigencia y respeto a los derechos humanos; desarrollando por y para ello una acción al margen y en contraposición a la ideología dominante.

Desde ese eje institucional e ideológico, cabría preguntarse acerca de: ¿ cuál es el verdadero nexo entre el Trabajador Social y el objeto de conocimiento?. Es decir: ¿cuál es la relación entre el Trabajo Social/ el Trabajador Social y la comunidad?

El rol es: ¿Transformar la realidad? Dentro de que marco ideológi­co? ¿Respondiendo a quién?

¿ El nexo es la tarea?. ¿ Es la institución?.

Y muy ligado a estos interrogantes: ¿ Cuál es el lugar de lo teórico? ¿Cuál es el lugar de lo político ideológico?

Siempre desde la experiencia personal y la del Equipo de Salud del SERPAJ, no proponiendo que sea fuente de verdad, creo que lo posible es ACOMPAÑAR, acompañar aportando elementos técni­cos y teóri­cos cuando son requeridos; teniendo en cuenta las posibilidades concretas que ofrece la institución en la que traba­jamos, para mejorar las condiciones de vida del pueblo. Reflexio­nar acerca de cómo in­cluirnos en el desarrollo y afianzamiento de los grupos populares, aportando para incrementar y facilitar la participación y organización comunitaria; utilizando al máximo las posibilidades que descubrimos.

Trabajar en un barrio requiere respetar el tiempo, los modos de organización y la cultura del grupo comunitario. La detección de los problemas, los caminos de solución, no siempre requiere de nuevas organizaciones, de investigación de nuevas necesidades. En fin, no es necesario plantear problemas distintos.

En síntesis, requiere de respeto e inclusión en las organiza­cio­nes populares existentes, acompañando la lucha por las reivin­dicacio­nes no obtenidas, sin desvincular ni desviar la lucha por los derechos aún no atendidos.

 

Que espera el pueblo de los trabajadores sociales

 

            En este apartado me remito a las Conclusiones del Primer Semina­rio de Atención Primaria de Salud y Participación Popular:

          "se debe romper con la rigidez del rol profesional y del Agente de Salud, para hacer fluidas las relaciones entre ambos, favoreciendo la labor asistencial. Esto supone que los Educadores de Salud, se comuniquen y pregunten sin resquemores con los profesionales, y éstos depongan a su vez actitudes señoriales que entorpezcan la capaci­dad de comuni­cación, tomando conciencia de las necesida­des del pueblo."[2]

"así deben trabajar en conjunto agentes comunitarios y profesionales con igualdad en la participación y en la decisión. Es necesario remarcar el trabajo de los profe­sio­nales que marchan junto al pueblo, dando lo mejor de sí"[3]

Aún cuando la conclusión apuntada en el encomillado, deviene de la práctica de trabajadores de salud, líderes comunitarios, agentes de salud, profesionales, estudiantes; quiero señalar que el problema de la participación está presente con la misma fuerza para cualquiera otra reivindicación comunitaria, y los participan­tes de un proceso de organización.

A modo de conclusión para nuestro desempeño: lo que se recla­ma y requiere es evitar el avasallamiento en la toma de decisio­nes, tanto en la planificación como en la selección de priorida­des; abandonando el lugar de "dueño del saber", el del que siempre habla, evitando de reproducir el esquema de dominación a partir de manejos paternalistas y autoritarios.

Si algo quisiera rescatar de las páginas anteriores, aportán­dolo para la discusión de futuros profesionales, es la problemáti­ca del compromiso necesario que nos constituye en actores y suje­tos de nuestro tiempo y espacio.

Y, dejar también expresado que, lo que distingue a un profe­sional de un trabajador, es nada más ni nada menos que el compro­miso con las luchas de su pueblo. Nunca las posibilidad de acceder a un cuerpo de saber sólo tangible a "iniciados".

Creo por ello, que Bertold BRECHT, en su poema "Los Telones", lo sintetiza sabiamente diciendo:

 

                        ...Si el espectador se recuesta en su asiento

                        debe ver

                        con que astucia preparan ustedes, todo

                        debe ver

                        la luna de estaño que desaparece

                        y el techo de la casa que se coloca.

 

                        No le revelen demasiado

                        pero sí, revélenle algo

                        amigos.

 

                        Dejen que el espectador descubra

                        que ustedes no hacen magia

                        sino que trabajan.

[i]

La política de la "descarcelación", es característica de la tendencia general a la reducción de la centralidad del momento custidial en las políticas de control social.

La nota característica de la política de disciplina social en la formación del estado moerno ha sido la del secuentro institucional de la problemática social, en la implemetación de la política del welfare, es posible asistir a una tendencia de signo contrario : la voluntad de reducir la población internada y la explusión de la misma hacia lo social.



    [1] Queda hecho el depósito N 334867, que marca la Ley. El 21 de septiembre de 1993, ante la Dirección Nacional del Derecho de Autor.

    [2] Publicación Comité para la Defensa de la Salud la Etica Profesional y los Derechos Humanos". Buenos Aires, 13 y 14.7.985.

    [3] op. cit.



[i].BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

 

RATIER, Hugo: " Villeros y Villas Miserias". Colección :La Historia Popular ".N 60. Centro Editor de América Latina.

CBCISS-BRASIL:" Funciones del Servicio Social."Editorial Humanitas. Buenos Aires.

DOCUMENTO DE TERESOPOLIS.

MARGULIS, Mario: " Migración y marginalidad en la sociedad argentina". Editorial Paidos. Buenos Aires.

FEIJOO, María del C.:" Las luchas de un barrio y la memoria colectiva". Edición CEDES. Buenos Aires.

ALAYON, Norberto: "Las Escuelas de Trabajo Social en América Latina". Editorial Humanitas. Buenos Aires.

DURHAM, Eunice: " Cultura popular e movimientos sociais: as periferias urbanas". Publicación mimeo. CEBRAP - Sao Paulo. Brasil. Año 1982.

FALEIROS, Vicente de P.:"Trabajo Social, ideología y método". Editorial ECRO. Buenos Aires.

SERVICIO PAZ Y JUSTICIA: "Plan de Salud". Mimeo - SERPAJ. Buenos Aires. Año 1983.

REVISTAS PAZ Y JUSTICIA N 4 - agosto 1983: Artículo:"Lactario en Quilmes. Conciencia y protagonismo". N 5 - octubre 1983: " Asentamiento en   Quilmes Oeste. Tierra en la tierra."